El mensaje que nadie contesta
Un paciente nuevo escribe fuera de horario, no recibe respuesta hasta el lunes y no vuelve a intentarlo: le escribe a la consulta siguiente. Se pierde al paciente antes de la primera consulta.
ARIA contesta a tus pacientes por WhatsApp a cualquier hora, agenda y confirma las citas, recuerda los controles pendientes y te escala al instante lo que sí necesita a un médico.
Sin compromiso. Si no tiene sentido para tu consulta, te lo decimos en la llamada.
El problema
Un paciente nuevo escribe fuera de horario, no recibe respuesta hasta el lunes y no vuelve a intentarlo: le escribe a la consulta siguiente. Se pierde al paciente antes de la primera consulta.
El control queda «para más adelante», nadie alcanza a llamar y el paciente desaparece. Dinero sobre la mesa, mes tras mes.
Confirmar citas, repetir horarios y valores, revisar WhatsApp durante el almuerzo. Tiempo que vale por pacientes, no por mensajes.
Un martes cualquiera
Un paciente nuevo escribe. Con una secretaria, ese mensaje se contesta el lunes. Muchas veces, para entonces, el paciente ya escribió a otra parte.
Horarios, prestaciones, valores y agenda. Nada de esto necesita criterio médico, así que no espera a mañana.
Detecta el control que quedó pendiente y lo agenda. Es el trabajo que nadie alcanza a hacer y que se traduce en pacientes que no vuelven.
«Una cortina en el campo visual» es un síntoma de alarma en oftalmología. ARIA no lo responde: corta y te avisa a ti, al instante.
Cómo funciona
Cada mensaje entra por el mismo lugar y sale por uno de tres caminos. Los criterios de escalamiento se definen contigo, y antes de darle autonomía el sistema corre en modo supervisado.
Lo que no necesita criterio médico lo cierra ARIA sola, en el momento, a la hora que sea.
Lo que necesita tiempo, gestión o una decisión de la consulta queda anotado como caso abierto, y no se pierde hasta que alguien lo cierra.
Ante la duda, ARIA no improvisa: te avisa. Está configurada para preferir escalar de más antes que de menos.
Por qué VIA
Tener IA dentro de WhatsApp dejó de ser la diferencia: ahora es gratis. La diferencia está en el criterio clínico, en dónde viven los datos de tus pacientes y en quién responde cuando algo sale mal.
Capacidades
Responde y agenda desde el canal que tus pacientes ya usan, sin pedirles instalar nada.
Un brief cada mañana con lo que necesita tu decisión, no con todo lo que pasó.
Detecta a quienes no han vuelto en meses y les da seguimiento antes de que se pierdan.
Nunca comparte datos clínicos fuera de canales autorizados. Diseñado pensando en la Ley 19.628.
Cada acción queda con fecha y motivo, revisable cuando quieras.
Cubre fuera de horario, vacaciones, licencias y los peaks. La secretaria sigue siendo la secretaria.
Privacidad
Planes
Cada consulta tiene un volumen de mensajes, una especialidad y una agenda distintos. El número sale después de entender el tuyo, en una llamada de veinte minutos.
A conversar
A conversar
A conversar
Preguntas
Sí, y con reglas explícitas. ARIA nunca comparte información clínica fuera de los canales autorizados, y cualquier contenido médico sensible se escala directo al profesional en vez de responderlo. El sistema se diseñó pensando en la Ley 19.628, que en Chile trata los datos de salud como datos sensibles.
No. Cubre los huecos que una persona no puede cubrir: las nueve de la noche, el domingo, las vacaciones, la licencia médica, los días en que llegan treinta mensajes a la vez. El trabajo que requiere trato humano sigue siendo humano.
En dos cosas concretas. Las conversaciones con el asistente de Meta se procesan en su infraestructura y, según sus propios términos, pueden usarse para mejorar sus modelos. Y no tiene criterio clínico: no sabe que una cortina en el campo visual no es lo mismo que un ojo irritado.
Depende de dos cosas: la verificación ante Meta, cuyos tiempos no controlamos, y la configuración inicial contigo. Antes de darle autonomía, ARIA corre en modo supervisado, o sea que tú ves cada respuesta antes de que salga.
Cada acción queda registrada con fecha y motivo, así que siempre se puede reconstruir qué pasó. Y está configurada para preferir escalar antes que improvisar: ante la duda, te pregunta a ti en vez de inventar una respuesta.
Se te entrega un respaldo de lo que el sistema tenga de tus pacientes y después se elimina. Mientras el servicio está activo, cualquier paciente puede pedir que borremos todo lo suyo y se borra: la conversación, las notas, sus horas y su registro.
Veinte minutos para ver si tiene sentido para tu consulta. Si no lo tiene, te lo decimos ahí mismo.